Bueno, un saludo desde la fría y húmeda Bruselas, en la que todavía se oyen las carcajadas del stablishment político local ante la verborrea de carcajadas del Ministro de Hacienda de Suiza, que a la hora de tratar en el Parlamento de su nación los aranceles sobre los chorizos de importación, fue víctima de una jugarreta de sus asesores.
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